Personas ciegas revelan su vida en un negativo
Por Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)
Una exhibición fotográfica en México explora la identidad de personas ciegas. El taller de Historia, Arte e Identidad, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) de México atiende a sectores en desventaja social para que tengan acceso al patrimonio cultural.
En el caso del grupo de las diez personas ciegas, este derecho es para muchos de ellos un privilegio, pues todavía son pocos los museos y espacios artísticos que cuentan con actividades pensadas para personas con este tipo de discapacidad.
Durante la penúltima sesión de fotografía del taller para las personas con discapacidad visual, tras conocer los principios de la técnica fotográfica, pudieron tener en sus manos las imágenes captadas. “Aunque carezco de la vista, puedo percibir con los demás sentidos, lo cual para mí está claramente representado en el negativo”, expresó Gerardo. “Vivo en un mundo oscuro, pero mi vida no es negra ni triste, porque aunque carezco de la vista, puedo percibir con los demás sentidos, lo cual para mí está claramente representado en el negativo”, añadió Gerardo, un joven ciego de 27 años, al escuchar la explicación de su autorretrato captado a través de una cámara estenopeica.
“Mi intención no era que saliera una imagen así, pero me gusta mucho que haya salido de esta forma porque para mí representa perfectamente cómo soy y cómo me ve la gente”, continuó Gerardo, al tener en sus manos su autorretrato tomado hace una semana tras recorrer la exposición “La mirada invisible”, colectiva internacional de fotógrafos no videntes, que se presenta en el Centro de la Imagen. “El resultado fue sorprendente porque aunque no son imágenes de calidad, son fotos con un gran valor simbólico”, destacó Julio César Martínez Bronimann, fotógrafo de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del INAH, quien impartió la capacitación a los no videntes y les describió las imágenes reveladas en el papel.
“Son imágenes muy borrosas y oscuras,” continuó el fotógrafo, por ejemplo, el retrato de Gerardo se contempla mejor en negativo que en positivo. En negativo vemos un fondo completamente oscuro y Gerardo está completamente iluminado, no se distingue claramente todas sus facciones pero sabemos que es él por la gorra que siempre usa.”
“No se preocupen si las imágenes no son claras, porque la intención de este curso no es formar a fotógrafos profesionales, sino más bien sensibilizarlos y darles las herramientas necesarias para que ustedes puedan conocer y valorar el patrimonio y después puedan ayudar a otras personas con la misma discapacidad”, comentó Martínez Bronimann.
Por su parte, Eduardo, otro de los integrantes del grupo, que forma parte del Comité Internacional Pro Ciegos, comentó que su retrato, el cual muestra apenas una silueta oscura y un fondo en varias tonalidades de grises, le agradó mucho porque para él representa cómo fue perdiendo la vista. “Cuando iba perdiendo la vista, primero veía todo borroso, luego un poco oscuro, pero después, cuando mis ojos ya no veían la luz, todo era color gris, a veces un poquito más claro, a veces más oscuro”.Entonces, reiteró, “esta imagen sí es mi autorretrato porque mi mundo es de color gris, de varias intensidades”.
El taller de fotografía terminó el 27 de agosto con la visita de este grupo de no videntes al Panteón Francés y a la Mina de Acosta, en Real del Monte, Hidalgo en México.
Para conocer más visite: www.inah.gob.mx